ARTÍCULO DE REVISIÓN

 

Anolis sagrei (Reptilia: Polychrotinae): exitoso e invasor

Anolis sagrei (Reptilia: Polychrotinae): successful and invasive

 

Ana Clara Sanz Ochotorena*, Yamilka Rodríguez Gómez

Departamento de Biología Animal y Humana, Facultad de Biología, Universidad de La Habana

 

* Autor para correspondencia: anita@fbio.uh.cu

 

Recibido: 2013-11-12

Aceptado: 2014-04-10

 

Anolis sagrei es una lagartija de tamaño mediano, moderadamente robusta con hocico corto, cola y garras largas.  Su distribución es notable entre los anolinos y es el más exitoso colonialista del género, considerado invasor por su rápida expansión en Estados Unidos (Campbell, 1996; Stacey, 2006) y  ha llegado incluso a Asia donde desplaza a especies nativas y genera preocupación y alarma sobre el equilibrio ecológico (Norval et al., 2012a). Su fama ya es como una especie invasora que aparentemente ha provocado el declive de la lagartija verde (Anolis carolinensis) en Florida y donde se estableció firmemente al alimentarse de las crías de este último (Kraus, 2009; Meshaka, 2011). En el sur de Taiwan, Huang et al. (2008) encontraron que A. sagrei, introducido a la isla desde 2000, puede alterar significativamente la estructura de la comunidad de hormigas en las plantaciones de palma betelnut ya sea por depredación directa de los lagartos o indirectamente provocando que las hormigas trasladen sus sitios de forrajeo. De alguna manera su éxito debe estar relacionado con su estrategia reproductiva, y la posibilidad de esta especies de dejar mas descendientes y mejor adaptados, por lo cual en este artículo se analizan algunos atributos de A. sagrei que permitan explicar su plasticidad y adaptabilidad.

Este lagarto tiene sus dedos largos y presenta reducidas las almohadillas de los dedos de las patas lo cual es una adaptación muy adecuada para correr y saltar (Williams, 1983; Campbell, 2002). Según Williams (1972) quien introdujo el concepto, después ampliado por el propio autor (Williams 1983) y retomado por Rodríguez-Schettino (1999),  A. sagrei pertenece al ecomorfo tronco-suelo y frecuentemente está expuesto al sol. Un aspecto notable de los anolinos del ecomorfo tronco-suelo de Cuba es que en numerosas localidades, muchas de sus especies viven en simpatría (Rodríguez-Schettino, 1999; Rodríguez-Schettino et al., 2010; Cádiz et al.,  2013)

Su color es variable, desde gris claro a carmelita oscuro, a menudo presenta manchas irregulares en el dorso, patrones de motas o a veces una serie de líneas de color claro;  (Fig. 1) la cola está comprimida lateralmente. Las hembras pueden tener una línea clara en la región dorsal o unos rombos (Fig. 1B).

 

 

Figura 1: Macho (A) y hembra (B) de Anolis sagrei donde se aprecia su color carmelita y diseño dorsal típico.

Figure 1: Male (A) and female (B) of Anolis sagrei, showing tipical Brown colour and dorsal pattern.

 

Una característica destacada de esta especie es la presencia de un pliegue gular de color naranja brillante muy conspicuo (Fig. 1A y 2) el cual es utilizado en los juegos nupciales (Williams,  1983) y que es menos pronunciado en las hembras.

No 9 anolis4

 

Figura 2: Morfo habitual de macho de A. sagrei en posición de atraer a la hembra.

Figure 2: Típical morph of male A. sagrei during a display for mate attraction.

 

Los machos adultos de esta especie alcanzan una longitud hocico-cloaca (LHC) mayor a 6 cm y un peso de 6-8 g  (Campbell, 2002). En una población de La Habana, Cuba, Sanz  y Uribe (1999) encontraron machos con tallas de: 6,25 LHC y peso corporal similar a lo informado por aquel autor, de alrededor de 5,94 g. como promedio. Las hembras casi siempre menores,  rara vez superan los 5 cm y los 4 g de peso corporal. En una investigación sobre esta especie en Taiwan, Norval et al. (2012) informan 3,4 cm de LHC para la menor hembra sexualmente madura y el macho correspondiente midió solo 3,00 cm de longitud.

Sin embargo, a pesar de su tamaño medio, el coeficiente de condición calculado para esta especie que indica cuan robusto es un lagarto acorde a su talla y peso (Andrews et al., 1983) arroja valores que lo sitúan por encima de otros anolinos como A, porcatus y A. lucius (Sanz et al.,  2004)

El frecuentemente llamado en inglés "brown anole" (Nicholson, et al. 2000) se encuentra desde el sur de Georgia y Florida hasta el extremo sur de México. Se introdujo en los Cayos de Florida a finales de 1800 por medio de cargamentos de barcos que venían de las Antillas y se ha expandido a través de Florida hacia el sur y centro de Estados Unidos (Campbell, 1996). A. sagrei es nativo de Cuba, las Bahamas  y presumiblemente de Lesser Cayman Islands (Little Cayman y Cayman Brac) según Powell et al. (2011). Llegó a México 50 a 60 años atrás, donde se le conoce como lagartija chipojo (Alvarez-Romero et al., 2005).  Además, en el 2002, Campbell notificó que esta especie había colonizado Jamaica, aunque en fecha tan temprana como 1850 Gosse ya había informado su presencia en esa isla. También A. sagrei se encuentra en otras islas del Caribe como Granada, (Greene et al., 2002 y Kolbe et al., 2004); y en San Vicente y San Martín (Powell y Henderson, 2009).  En Hawai también está muy bien establecida (Mautz et al., 2011). Existen poblaciones en los estados del sureste de Estados Unidos,  como Georgia, incluso una población aislada de A. sagrei fue avistada en el área de Houston, Texas. (Parmley 2002).  La base de datos online ISSG (2012) incluye a Belize, Santa Lucía y Taiwan como parte del rango de extensión de esta lagartija y Tian y Lim (2013) informan que A. sagrei ya ha invadido el propio continente asiático y está en Singapur.

Se han identificado seis subespecies incluyendo dos de Cuba (Anolis sagrei sagrei y Anolis sagrei greyi la cual habita en Camaguey) y la de Bahamas (A. sagrei ordinatus) (Schwartz y Henderson 1991, Estrada 2012). Aunque las subespecies tanto las de Cuba como la de Bahamas se introdujeron en la Florida, las identidades genéticas de estos linajes se perdieron con el cruzamiento entre ambas (Lee, 1985). Debe mencionarse que Nicholson et al. (2012) proponen una nueva clasificación para el género Anolis en la cual elevan ocho linajes a  géneros y Anolis sagrei según esta clasificación sería Norops sagrei. No obstante, Poe (2013) refuta los postulados de Nicholson et al. (2012) y considera innecesarios los nuevos géneros con lo cual Anolis sagrei volvería a ser el mismo.

No puede dejar de mencionarse que el género Anolis es uno de los más numerosos entre los géneros de vertebrados y contiene casi 400 especies. La filogenia molecular ha demostrado la convergencia en el desarrollo de las especies del Caribe, en la Española, Cuba, Jamaica y Puerto Rico cuya radiación adaptativa ha sido muy similar y particular de modo que cada isla tiene su propia fauna de Anolis (Sanger et al., 2008),

Este lagarto que vive en un entorno semitropical con una humedad entre el 60% y 80% y temperaturas hasta 27 ºC y más, se ha descrito como de hábitat generalista que habitualmente prefiere andar en la vegetación abierta de sitios perturbados, en las zonas urbanizadas tanto como en zonas húmedas, boscosas y marca su territorio entre arbustos, cercas,  enredaderas y árboles (Campbell, 2002). En un estudio realizado en Soroa, al este de Cuba,  por Rodríguez-Schettino et al. (2010) entre 11 especies simpátricas solamente A. sagrei, mostró temperaturas medias corporales mayores de 30°C .Estos hallazgos son consistentes con el trabajo de Hertz, et al. (2013) sobre la asincronía en la evolución de la fisiología termal y la morfología en lagartos del género Anolis, quienes encontraron temperaturas similares para A. sagrei.

En cuanto a su alimentación, en poblaciones de la Florida las observaciones de campo y los experimentos de laboratorio han demostrado que A. sagrei depreda directamente a otros pequeños vertebrados, incluyendo crías del lagarto verde, A. carolinensis. (Campbell y Gerber, 1996; Campbell,  2000). Wardle (2002) informa que la actividad de alimentación de A. sagrei es tan intensa que puede reducir el número y la diversidad de las poblaciones de arañas que ingiere,  aunque Campbell (2002) ha sugerido que el impacto global del lagarto en las poblaciones de estas presas es probablemente demasiado pequeño para ser considerado importante. Pero además de arañas consume muchas hormigas, cucarachas y escarabajos (Lee, 1996) y también ejerce el canibalismo (Nicholson et al., 2000, Henderson y Powell, 2009).

La forma de explotar el nicho alimentario de A. sagrei fue bien documentada por Berovides y Sampedro (1980) en una investigación en la cual se comparaba con otros lagartos anolinos y Sampedro et al. (1997) en una población de La Habana. Los autores hallaron que este lagarto manifiesta gran diversidad en su alimentación y una gran amplitud del nicho. Lo cual indica una  mayor tolerancia ecológica para esta especie y pudiera explicar en parte su éxito ecológico en Cuba.

Además, se realizó un estudio filogenético (Knouft et al., 2006) sobre la evolución del nicho durante la radiación del grupo Anolis sagrei, el cual agrupa 15 especies del ecomorfo tronco-suelo, basado en 1500 pares de bases de ADN mitocondrial y los resultados indican que no existe una relación general entre la similitud filogenética y la similitud del nicho.  Esto no contradice el hecho que A. sagrei explota el nicho con una gran eficiencia y por su plasticidad y carácter invasor se ha utilizado como modelo biológico para intentar comprender su ecología, conducta y evolución (Woodward y Quinn, 2103).

La reproducción de A. sagrei es muy exitosa y la morfología de su sistema reproductor apoya su eficiencia reproductiva.  En los años noventa y primeros del siglo XXI, destacaban las investigaciones sobre la estrategia reproductiva de esta especie y su poliginia (Tokarz, 1998, 1999, 2002). Igualmente A. sagrei ha demostrado una gran plasticidad en su ciclo reproductivo al adaptarse tanto a condiciones ambientales naturales (Lee et al.,  1989; Sanz y Uribe, 1999; Norval et al., 2012 b),  como de laboratorio (Brown y Sexton, 1973).

A sagrei tiene atributos que le posibilitan conducirse como un reproductor exitoso dejando una gran descendencia lo cual unido a su fortaleza y capacidad de adaptación explican su expansión. A lo largo de los años, varias investigaciones han permitido a las autoras del presente trabajo sugerir que la morfología de las gónadas del macho le facilita una gran producción de espermatozoides. Por ejemplo, el peso de los testículos y el diámetro de estos es superior al de otras especies del género y el área ocupada por los  túbulos seminíferos es más extensa en A. sagrei (Sanz y Uribe, 1999). 

Sobre la producción de espermatozoides, Rodríguez et al. (2006) en una investigación en la cual se realizaron conteos de espermatozoides en cinco especies del género (A.  sagrei, A. porcatus,  A. homolechis, A allogus y A. allisoni) el resultado fue que A. sagrei producía un mayor número. Esto es otra evidencia de su potencial reproductivo. Rodríguez y Sanz, (2009) al analizar la morfología y ultraestructura del testículo de esta especie (Fig. 3) y además del epidídimo (Sanz et al., 2013) (Fig. 4) encuentran una notable organización de las células sexuales masculinas en desarrollo,  considerada radial. Sin embargo, Gribbins (2011) opina que esta es un preludio de la verdadera espermatogénesis radial de los amniotas endotérmicos.

 

Figura 3: Corte transversal de testículo de A. sagrei donde se pueden observar dos túbulos seminíferos y  parte de otro llenos de espermatozoides. Se aprecia una organización radial de las células sexuales masculinas en desarrollo. Las flechas indican los túbulos,  EPZ= espermatozoides. 400x, H-E

Figure 3: Transversal section of a testicle of A. sagrei where two seminifer tubules can be seen and  part of another, full of spermatozoid. Note radial organization of sexual male cells in development. Arrows indicate tubules,  EPZ= spermatozoid. 400x, H-E.

 

Figura 4: Corte transversal de epididímo de A. sagrei. Observe el lumen lleno de espermatozoides y el epitelio cilíndrico de la pared. EPZ= espermatozoides. CIP = Células epiteliales cilíndricas. 400x, H-E

Figure 4: Transversal section of the epididym of A. sagrei. Note the lumen lleno de espermatozoides y el epitelio cilíndrico de la pared. EPZ= espermatozoides. CIP = Células epiteliales cilíndricas. 400x, H-E  

 

Lo cierto es que por su potencial, y los ciclos reproductivos largos demostrados en Belize (Sexton y Brown, 1977), Florida (Lee et al., 1989), Cuba (Sanz y Uribe, 1999)  y Taiwan (Norval et al., 2012 b) y sobre todo la morfología de las gónadas del macho y su producción de espermatozoides le permiten a este lagarto que colonice cualquier territorio y siga extendiéndose por el mundo donde es temido como invasor.

Campbell (1999 y 2002) quien considera que A. sagrei es un invasor en la Florida comenta que no se han tomado medidas en Estados Unidos para erradicar o controlar a las poblaciones de esta especie y plantea que su abundancia, fecundidad y hábitos generalistas hacen muy poco probable que se pudiera lograr su control. 

Norval et al. (2012 a y b), acerca de su investigación sobre la presencia e invasión de A. sagrei en Taiwan, son más radicales en sus proposiciones y manifiestan que teniendo en cuenta el potencial de este lagarto de colonizar nuevos territorios, se deben tomar medidas drásticas para evitar futuras introducciones de esta especie. El peligro de las especies invasivas sólo es superado por la destrucción del hábitat como la mayor amenaza para la biodiversidad y las estrategias de conservación que tratan de hacer frente a las especies invasoras a menudo se ven obstaculizados por la falta de conocimiento de la historia de la invasión y los cambios en la biología de los organismos invasores en relación con su área de distribución natural (Sakai et al., 2002).

En Cuba A. sagrei vive en simpatría con otros anolinos (Sampedro et al., 1997, Rodríguez-Schettino et al., 2010, Cádiz et al., 2013) a lo largo y ancho de todo el archipiélago y  precisamente por su adaptabilidad no desplaza a otras especies, al contrario,  vive en perfecta armonía con ellas.  Su superioridad en términos de éxito reproductivo relacionada a las potencialidades reales de la morfología de las gónadas del macho en poblaciones de Cuba pudieran ser parte de una explicación plausible de su condición invasora en otras latitudes pues lo cierto es que la primera cuestión es comprender porqué algunas especies se convierten en invasoras y otras no.

 

Literatura citada

Álvarez-Romero, J., R. A. Medellín, H. Gómez de Silva y A. Oliveras de Ita (2005) Anolis sagrei. En: Vertebrados superiores exóticos en México: diversidad, distribución y efectos potenciales. Instituto de Ecología, Universidad Nacional Autónoma de México. Bases de datos SNIB-CONABIO. Proyecto U020.México. D.F.

Andrews, R. M.; A. S. Rand y S. Guerrero (1983) Seasonal and spatial variation in the annual cycle of a tropical lizard. En: Advances in herpetology and evolutionary biology, essays in honor of Ernest E. Williams. A. G. J. Rodin and K. Miyata (Eds.). Mus. Comp. Zool.; Harvard University Press, Cambridge, Massachusetts

Berovides, V. y A. Sampedro (1980) Competición en especies de lagartos iguánidos de Cuba. Cien. Biol. 5: 115-122

Brown, K. M. y O. J. Sexton (1973) Stimulation of reproductive activity of female Anolis sagrei by moisture. Physiol. Zoo. 46: 168-172.

Cádiz, A,  N. Nagata, M. Katabuchi, L.M. Díaz, et al. (2013)  Relative importance of habitat use, range expansion, and speciation in local species diversity of Anolis lizards in Cuba. Ecosphere. Art 78. 33 pp.

Campbell T. S. (1999) Consequences of the Cuban brown anole invasion: it's not easy being green. Anolis Newsletter V: 12-21.

Campbell T. S. (2002)  The Brown Anole (Anolis sagrei Dumeril and Bibron 1837). The Institute for Biological Invasions: The Invader of the Month, February 2001. (Available online). Último acceso: Junio 2014

Campbell T.S y G. Gerber (1996)  Natural History: Anolis sagrei: Saurophagy. Herp. Rev. 27: 106.

Campbell T.S. (1996) Northern range expansion of the brown anole Anolis sagrei in Florida and Georgia. Herp. Review 27: 155-157.

Campbell T.S. (2000) Analyses of the effects of an exotic lizard (Anolis sagrei) on a native lizard (Anolis carolinensis) in Florida, using islands as experimental units. Tesis de Doctorado. Universidad de Tennessee, Knoxville, TN.

Gosse, P.H. (1850) Description of a new genus and six new species of saurian reptiles. Ann. Magazine Nat. Hist., Ser.2(6): 344–348.

Greene, B. T., D. T. Yorks, J. S. Parmerlee, R. Powell, et al. (2002) Discovery of Anolis sagrei in Grenada with Comments on Its Potential Impact on Native Anoles. Carib. J. Sci. 38:270-272.

Gribbins K. M. (2011) Reptilian spermatogenesis: A histological and ultrastructural perspective Spermatogenesis. Bioscience 1(3): 250-269

Henderson, R. W. y R. Powell (2009) Natural History of West Indian Reptiles and Amphibians. University Press of Florida, Gainesville, 496 p.

Huang, S.-C., G. Norval y I.-M. Tso (2008) Predation by an exotic lizard, Anolis sagrei, alters the ant community structure in betelnut palm plantations in southern Taiwan. Ecol. Entomol. 33: 569–576.

Invasive Species Specialist Group –IUCN/ISSG- (2012). Disponible en: http://www.issg.org. Último acceso: 21 de octubre 2013

Kolbe J.J., R.E. Glor, L.R. Schettino, A. C. Lara et al. (2004) Genetic variation increases during biological invasion by a Cuban lizard. Nature 431:177-181.

Knouft, J. H., J. B. Losos, R. E. Glor y J. J. Kolbe (2006) Phylogenetic analysis of the evolution of the niche in lizards of the Anolis sagrei group. Ecology 87(7): 29-38.

Kraus, F. (2009) Alien Reptiles and Amphibians: A Scientific Compendium and Analysis. Springer Science and Business Media. 563 pp.

Lee J. C. (1985) Anolis sagrei in Florida: Phenetics of a colonizing species I. Meristic characters. Copeia 1985:182-194.

Lee J. C., D. Clayton, S. Eisenstein y I. Perez. (1989) The reproductive cycle of Anolis sagrei in southern Florida. Copeia 1989: 930 - 937.

Lee, J. C. (1996) The amphibians and reptiles of the Yucatan Peninsula. Comstock Publishing Associates Cornell University Press. Ithaca, Nueva York, EUA.

Mautz, W. J. y H. B. Shaffer (2011): Colonization of Hawaii Island by the Brown Anole (Anolis sagrei). Herpetol. Review 42: 508-509.

Nicholson K. E., A. V. Paterson y P.M. Richards (2000) Anolis sagrei (brown anole) cannibalism. Herpetol. Review 31:173-174.

Nicholson, K. E., B. Crother, C. Guyer y J.M. Savage (2012)  It is time for a new classification of anoles (Squamata: Dactyloidae) Zootaxa 3477: 1–108

Norval G., S. R. Goldberg y J.J. Mao (2012) The Reproductive Cycle of the Brown Anole (Anolis sagrei), an Introduced Lizard Species in Taiwan. Russian J. Herpet. 19(1):12-17

Norval, G., J.J. Mao, K. Slater (2012) Description of an observed interaction between an elegant skink (Plestiodon elegans) and brown anoles (Anolis sagrei) in southwestern Taiwan. Herpetol. Notes 5: 189–192.

Parmley D. (2002) Northernmost record of the brown anole (Anolis sagrei) in Georgia. Georgia J. Sci. 4: 191.

Poe, S. (2013) New genera of anoles (Squamata: Dactyloidae) are unwarranted. Zootaxa 3626 (2): 295–299

Rodríguez-Gómez Y. y A. Sanz-Ochotorena (2009) Morfología y ultraestructura de los espermatozoides de dos especies del género Anolis (Sauria: Polychrotidae). Revista TIP 12(1):12-18.

Rodríguez-Gómez, Y.,  A. Sanz-Ochotorena,  N. Almaguer Cuenca  (2006) El conteo espermático en cinco especies del género Anolis (Sauria: Polychrotidae) y su relación con la eficiencia reproductiva. Biología 20(1-2): 76-79

Rodríguez-Schettino, L (1999) The Iguanid Lizards of Cuba. Edited by Lourdes Rodríguez-Schettino. University Press of Florida 428 pp.

Rodríguez-Schettino, L, Losos. J. B., Hertz, P., K. de Queiroz et al.(2010) The anoles of Soroa : aspects of their ecological relationships. Breviora No 520, 22 pp.

Sakai A. K., F.W. Allendorf,  J. S. Holt, D.M. Lodge, et al. (2002) The population biology of invasive species. Ann. Rev. Ecol. Syst. 32:305–32

Sampedro.  A., L. Montañez y  N. García (1997) Segregación de los subnichos climático, trófico y estructural en lagartos machos del género Anolis (Reptilia, Sauria). Biología 11:15-24

Sanger, T. J, J. B. Losos y J.J. Gibson-Brown (2008) A developmental staging series for the lizard genus Anolis: A New System for the Integration of Evolution, Development, and Ecology. J. Morphol. 269:129–137

Sanz, A y M. C. Uribe (1999) Ciclo gonadal y de los cuerpos grasos de Anolis sagrei en Ciudad de La Habana, Biología 13 (1):26-31

Sanz, A, M.C. Uribe y M. Domínguez (2004) Dos índices morfológicos en machos de tres especies del género Anolis. Biología 18 (1): 96-102.

Sanz, A.; Y. Rodríguez, M. L. Segura Valdéz, R. Lara-Martínez et al. (2013) Histología y ultraestructura testicular y del epidídimo de Anolis sagrei (Sauria: Polychrotidae) Rev. Cub. Cien. Biol. 2(2): 41-49

Schwartz A. y R.W. Henderson (1991) Amphibians and reptiles of the West Indies: descriptions, distributions, and natural history. University of Florida Press, Gainesville. 568 pp.

Sexton, O.J. y K. Brown (1977) The reproductive cycle of an iguanid lizard Anolis sagrei from Belize. J. Nat. Hist. 11: 241-250

Stacey, V. (2006) Brown Anole (Anolis sagrei) Natural History Publication Series. Warnell School of Forestry and Natural Resources. The University of Georia. NHS 06-06. 9 pp

Tokarz, R (1998) Mating pattern in the lizard Anolis sagrei: Implications for mate choice and sperm competition. Herpetologica 54 (3):388-394

Tokarz, R (1999) Relationship between copulation duration and sperm transfer in the lizard Anolis sagrei. Herpetologica 55: 234-241

Tokarz, R. (2002) An experimental test of the importance of the dewlap in male mating success in the lizard Anolis sagrei. Herpetologica. 58: 87-94

Wardle D.A. (2002) Islands as model system for understanding how

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.


 - ISSN: 2307-695X. RNPS: 2362  Contacto para dudas y sugerencias-